miércoles, marzo 22, 2006

Desperate Housewife


Ésa soy yo, una dueña de casa desesperada, bueno quizás estoy exagerando. Trabajo en casa, tengo una hija, un hogar que administrar, y me gusta mucho vivir así.
Llevo un poco más de un año trabajando desde mi casa para así no descuidar a mi pequeña hija. Realmente esta condición es una bendición, pero a momentos agobia. De partida prácticamente no salgo de casa, ahora mismo les contaré que no salgo de mi casa desde el domingo en la noche cuando saque a mi niña a dar un paseo a la plaza.
Aunque la situación canse un poco debo asegurar que no la cambiaría. Me saco el sombrero ante aquellas mujeres que son madres, dueñas de casa y trabajadoras. Aquéllas que tienen que salir todos los días al alba, muchas veces con sus hijos a cuestas. Yo debo agradecer que nunca he tenido que pasar por eso y mi niñita ha ido creciendo tranquilamente en su casa en compañía de su mamá.
Eso sí debo reconocer que a veces siento que mi vida social se limita a este computador, tengo grandes amigos, pero a quienes veo muy poco, aunque converso prácticamente a diario a través de este medio y así no me pierdo pisada de sus vidas.
Con estas líneas no pretendo quejarme de mi vida, solo quería expresarme y contar mi experiencia de vida encerrada en esta casa, que por cierto en unos meses quedaré más enclaustrada, pues viene el invierno y ahí sí que dejaré de ver la calle.