El Perfume
Uno de los mejores libros que he leído. Relata la historia de un hombre que vive en Francia en la época en que los hedores abundaban por todos lados. El libro parte relatando como se vivía en esos días, por lo que recuerdo podría estar situado a comienzos de 1800, aunque no estoy segura. La forma en que escribe el autor -Patrick Süskind- hace traspasar estos olores a tu propia nariz:
"En la época que nos ocupa reinaba en las ciudades un hedor apenas concebible para el hombre moderno. Las calles apestaban a estiércol, los patios interiores apestaban a orina, los huecos de las escaleras apestaban a madera podrida y excrementos de rata; las cocinas, a col podrida y grasa de carnero; los aposentos sin ventilación apestaban a polvo enmohecido; los dormitorios, a sábanas grasientas, a edredones húmedos y al penetrante olor dulzón de los orinales. Apestaban los ríos, apestaban las plazas, apestaban las iglesias y el hedor se respiraba por igual bajo los puentes y en los palacios...Y, como es natural, el hedor alcanzaba las máximas proporciones en París, porque París era la mayor ciudad de Francia. Y dentro de París había un lugar donde el hedor se convertía en infernal, entre la Rue aux Fers y la Rue de la Ferronerie, o sea, en el Cimetière de Innocents".
¿Por qué me gusta tanto este libro? Porque pese a que el protagonista se convierte un asesino en serie. Nos une una característica en común: una nariz de campeonato. Siempre digo en broma "Quizás soy ciega y sorda, pero mi nariz es lo mejor que Dios me dio". Aunque en ocasiones me haga pasar malos ratos (ni pensar en haber vivido en la época del libro) mi nariz es como mi propio álbum fotográfico, donde almaceno aromas de toda mi vida. El aroma que tiene mi hija podría reconocerlo entre mil guaguas a ojos cerrados. El olor de mi casa, de la casa de mis padres.
Antes solía guardar todas las botellas de perfumes o simples colonias que usaba. Y cuando estaba nostálgica comenzaba a abrirlas una a una y así viajaba a tiempos pasados para recordar -por suerte- puras cosas buenas: vacaciones, fiestas... ahora ya ni me acuerdo qué otras cosas. Cuando me cambie a esta casa, me dio la locura y boté todo. Por eso ahora ya no recuerdo qué me acordaban (je je).
Bueno, volviendo al libro, no les voy a contar de qué se trata, pero lo recomiendo absolutamente, en especial a los que les gustan las historias de asesinos y la perfumería :-P


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home