viernes, marzo 24, 2006

Los Ochenta



Es como una enfermedad... se está propagando como una peste. ¿Por qué estamos tan pegados en los ochenta?, en un comienzo pensaba que era solo yo y parte de mis amigos, pero cada día voy notando los síntomas en mucha gente.

Durante el festival de Viña, escuche a un comentarista de un canal hablar sobre el fenómeno de A-ha, que pese a llevar años sin marcar nuevos éxitos fue uno de los mejores grupos que se presentó este año. Este joven (del que no me acuerdo el nombre) decía que Chile al ser un país un tanto aislado era muy melancólico y que vivía de los recuerdos. Es cosa de ver a nuestros padres y abuelos que viven escuchando música del año de la pera (mi abuelo sólo escucha tangos). De seguro en unos 20 años voy a seguir escuchando música ochentera y mis hijos y nietos van a andar haciendo caras de arcadas (como yo ahora hago con los tangos de mi abuelo).

Cómo sea, no sé si será el aislamiento o qué cosa, pero de que algo nos pasa es seguro. Yo prácticamente no escucho música actual, conozco muy poco de grupos nuevos y en un comienzo pensaba que Miranda era una mina.

Y lo raro es que durante la década de los ochenta yo era niña todavía, mi adolescencia comenzó en la decadencia de esa época, pero igual me vuelve loca toda esa música, todo lo que sea electrónico y melancólico. Esas canciones que desgarran el alma, que aunque no sepas ni decir hola en inglés sabías que la canción estaba diciendo algo para cortarse las venas.

I just died in your arms tonight
Never let me down again
Crying in the rain
Love is a shield
Is this love?
Love bites

Y podría seguir eternamente dando títulos de canciones, que apuesto que a más de uno le hace viajar a una lejana pista de baile con una bola de luces girando alrededor. Y millones de recuerdos y una sensación rara en la guata.


Por suerte y aunque obviamente no es lo mismo, están tan de moda las fiestas ochenteras, hace unos años comencé a ir a la Blondie donde uno realmente viaja a esa época. Es como meterse en una máquina del tiempo y llegar a esa época. Con la diferencia que ahora contamos con más dinero y también no tenemos permiso hasta cierta hora para bailar...