viernes, junio 01, 2007

30

"Tengo 30 años y todavía le tengo miedo a la oscuridad. Tú la llevai..."
Llevo esa frase en mi mente desde que estaba en primero medio, cuando vi la obra "Quién me escondió los zapatos negros", una de las mejores que he visto en mi vida, pues pese a mi juventud me quedó clarísimo cuál era el tema principal... la crisis de los treinta.

Y aquí estoy hartos años más tarde viviendo mi propia crisis de los treinta. ¿Crisis?, bueno eso pensé durante el último año, pero ahora ya sople las velitas y llevo dos semanas como una mujer de enteras tres décadas, me doy cuenta que tal crisis al menos en mí no existe. Me siento muy tranquila y realizada, aunque claro hay cosas que pensé que a los 30 años sería, pero que aún no soy y pensando honestamente ahora nunca seré...

Cuando niña pensé que cuando fuera grande no le tendría miedo a los fantasmas ni a la oscuridad. Error! todavía me paraliza la idea de ver un fantasma y la obscuridad todavía me atemoriza bastante, aunque tener una hija pequeña a quién visitar de madrugada ha logrado disminuir en parte este temor.

Cuando estaba en kinder, los niños de enseñanza básica me parecían gigantes y admirables... en básica me ocurría lo mismo con los alumnos de enseñanza media y bueno saquen sus conclusiones. Ahora que trabajo, ya no considero que otras personas sean más grandes que yo, aunque sí siento admiración por muchas y tengo el deseo de algún día ser como ellas.

En fin que puedo decir, hace unos años la gente de treintitantos me parecía adulta y más segura, prácticamente con la vida resuelta, o también disuelta, pero veo que al menos en mi caso no es así, es decir, a diferencia de mucha gente de mi edad, tengo varios aspectos de mi vida bien estables, tengo un hogar, una familia, hija y un trabajo que me gusta mucho, pero me sigo sintiendo casi igual que cuando estaba en kinder... con el mundo entero ante mis ojos, con mucho, muchísimo por aprender...y hacer.

1 Comments:

Blogger pcruzp said...

Comparto que a los 30 uno ya como que cacha que hay cosas que no va a hacer ya, pero sucede que --si lo piensas -- muchas de ellas ya no las harás porque esa cosita que se va generando en tí con el paso de los años (experiencia) te indica que no todo lo que querías de chica era bueno para tí.
A los 30 recién empezaste a caminar TU vida, no la que soñaste o te soñaron. Ya te estabilizaste. Miras en primer plano una inmensidad de elecciones y eres tú la que lleva el volante. Bienvenida!! :-)

junio 11, 2007  

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